Nota escrita para DicenJalisco http://www.dicenjalisco.org/ (Consejo Promotor de Innovación y diseño).

Dicen Jalisco es la valiosa expresión de una decisión que comparto: la de promover al Diseño en su amplitud disciplinar (Industrial, Gráfico, Textil y de Indumentaria, etc) como herramienta para el desarrollo social, económico y cultural de los pueblos.

Esta forma de expresarlo puede sonar grandilocuente, pero prueba de ello son las Políticas de Estado de UK, Japón, Corea, Brasil o Argentina, por dar algunos ejemplos.

En países de América Latina, la tendencia se consolida, de lo que fuimos testigos en las ediciones 2010, 2011, 2012 y 2013 del Encuentro Internacional de Políticas Públicas y Diseño, del cuál he sido co-fundador.   Allí, hemos encontrado valiosos puntos de coincidencia respecto a las relaciones entre Política Pública y Diseño, y una de ellas se relaciona con la gestión de la Propiedad Intelectual.

Las acciones habitualmente desarrolladas por Agencias especiales de promoción del Diseño (cualquiera sea su nombre o jurisdicción), suelen comenzar en los programas de Estado por la relación entre diseño e industria.  Apuntan habitualmente a vincular al Diseño con la Producción de Bienes para el mercado nacional y/o el internacional, como también a posicionar la Producción de Servicios (de Diseño) con destino a dichos mercados.

Cualquiera sea la hipótesis de Producción (la de Bienes que incorporan Diseño o la de Servicios de Diseño) e independientemente del mercado que tenga por destino dicha Producción (el local o el internacional), la adecuada gestión de la Propiedad Intelectual resulta cuanto menos inexcusable.  Sea que nos posicionemos en una política apropiacionista o en una política no-apropiacionista.

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Aclararemos aquí que la Propiedad Intelectual (a la que llamaremos PI) está integrada por dos ramas:

La primer rama de la Propiedad Intelectual es la llamada Propiedad Autoral, que otorga al autor de una creación intelectual original, materializada y reproducible, derechos morales y patrimoniales.   Los derechos patrimoniales que me interesa remarcar son el derecho de hacer copias de la obra (reproducción) y el derecho de vender o alquilar dichas copias (distribución).   Los derechos morales, son el derecho de hacer conocer una obra o reservarla al ámbito personal (publicarla o no), el derecho a la paternidad (que la obra en cuestión sea referida como de autoría de su creador), y el derecho de modificar u oponerse a la modificación de la obra.

Esta Propiedad Autoral, que llega a durar incluso más que la misma vida del autor, existe independientemente de la aplicación industrial de la obra creada, y si bien se afirma que sus derechos no están sujetos al cumplimiento de formalidades para existir, en la práctica es conveniente cumplir con ciertas formalidades legales para garantizar una adecuada protección contra el uso o la explotación comercial no autorizada de la obra creada.   Es un sistema de protección con alcance mundial, cuyo acceso está habitualmente simplificado a un registro sencillo y a tasas accesibles, que es renovable en el tiempo, y que está caracterizado por la confección de un formulario, la presentación de imágenes de la obra y la presentación de ciertas constancias en caso de pretender el registro de obras ya publicadas (porque tiene incluso la ventaja de que pueden registrarse obras inéditas y también obras publicadas).

En el universo del Diseño, la Propiedad Autoral protege una gran mayoría de las piezas creativas que habitualmente integran el Proceso de Diseño Industrial o de Accesorios e Indumentaria (bocetos, planos, croquis, representaciones a mano alzada o mediante técnicas digitales, representaciones CAD tridimensionales e incluso las representaciones logradas mediante el uso de editores de imágenes, por decir algunos casos).   También protege representaciones propias del Diseño Gráfico (una ilustración, un isologo, el diseño de una estampa, etc..).   Pero podemos ir más allá, y afirmar que muchos productos son en sí mismos la reproducción de una obra protegida por la Propiedad Autoral, fijada en un soporte material, en tanto su diseño sea realmente original. Esta originalidad, no es la mera novedad, sino un valor más profundo o sensible que se asocia al valor artístico de una obra, su valor sensible.   Un ejemplo de ello es el Exprimidor Juicy Salif, que Philippe Starck diseñó para una importante firma de productos de diseño de reconocimiento mundial.

La segunda rama de la Propiedad Intelectual es la llamada Propiedad Industrial, que otorga derechos de tipo patrimonial -ya no morales- para la explotación industrial de Invenciones o soluciones novedosas a problemas técnicos; mejoras a soluciones ya existentes; formas o aspectos novedosos aplicados a productos; signos distintivos habitualmente conocidos como marcas, nombres comerciales, avisos y denominaciones de origen.

Esta Propiedad Industrial, es un monopolio que el Estado otorga a un creador o a su cesionario (aquél a quien el creador cede sus derechos) para el explotación comercial de creaciones aplicadas a la industria, por un plazo determinado en el tiempo (entre 10 y 25 años aproximadamente, si se cumplen con renovaciones, y según cuál sea la figura jurídica de que se trate y el país en el que nos encontremos).   El plazo determinado en el tiempo, no obstante, puede ser renovado, en el caso de los signos distintivos, indeterminadamente, como excepción a la regla.   Los derechos que otorga la Propiedad Industrial, a diferencia de la Propiedad Autoral, sí están sujetos al cumplimiento de formalidades y tasas relevantes para existir. Es un sistema cuyo acceso está habitualmente condicionado al tránsito exitoso de la solicitud del derecho por evaluaciones de forma (sobre la materialidad de la presentación en si misma, los formularios, las descripciones) y fondo (existencia de novedad, de altura inventiva, estudio de antecedentes, etc.). Su principal condicionamiento está dado por el hecho de que la explotación de este tipo de creaciones antes de solicitar su protección, puede traer, casi con seguridad, la consecuencia drástica de la pérdida del derecho a solicitar la protección, pasando los derechos de explotación de la misma a dominio público. Es un derecho cuya vigencia en principio es por país, siendo necesario solicitar y pagar el derecho en otros países, dentro de un plazo corto, si se pretende extender la protección a ellos.

Ejemplos relacionados al Diseño son la forma novedosa (tridimensional, física, que se protege bajo la figura del “Modelo Industrial”) que pueda dársele a un producto industrial: desde la forma exterior de un computador portátil hasta la forma del envase de una gaseosa, desde la forma de una guitarra, hasta la forma de una mesa, por ejemplificar algunos.

También lo es el aspecto novedoso (bidimensional, que se protege bajo la figura del “Dibujo Industrial”) que se le pueda dar a un producto industrial: desde el aspecto que adquiere una silla por sus estampas de círculos de colores o la que se le puede dar a una chaqueta por su bordado en ondas en su parte posterior, por ejemplificar algunos casos.

Si hablamos de Diseño Gráfico puro, el ejemplo puede ser el registro como marca figurativa de un Escudo o Heráldica diseñador para un cliente, o bien el registro como marca mixta de la combinación de un dibujito o mascota asociados a una tipografía adecuada para el lenguaje comunicacional de empresa, que el diseñador a asignado a la imagen organizacional.

La tendencia hoy avanza hacia el reconocimiento incluso de marcas no tradicionales, como la marca tridimensional, que es la capacidad distintiva que puede adquirir la forma de un producto, o incluso las marcas de Ropaje de Negocio, que son aquellas relacionadas a la capacidad distintiva que el conjunto de elementos que componen un local comercial pueden adquirir (sus muebles novedosos conjuntamente con un tipo especial de luminaria, todos dispuestos de un modo especial y dando al lugar un aire particular y diferenciado de otros locales).

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Obviamente, si de la relación entre diseño e innovación estamos hablando, el fruto de la investigación desde el diseño puede dar lugar no solo a productos o dispositivos sino incluso a procesos de producción que pueden perfectamente dar lugar a un título de Patente.

Ahora bien, esta síntesis nos ha permitido entender características mínimas del sistema de PI, desde las cuáles, también sintetizando, visualizaremos algunas consecuencias importantes de una inadecuada Gestión de PI en la relación entre Diseño e Industria.

ACCESO IGUALITARIO A LA PROPIEDAD INTELECTUAL.- En primer lugar, la Gestión Pública de PI debe conducirse desde conceptos de igualdad y democracia.- Velar por un sistema que garantice igualdad en el acceso a la Propiedad Intelectual, con costos de registro adecuados a los diferentes perfiles de solicitantes, entendiendo ello a las diferencias en las necesidades, en el poder adquisitivo, en la localización geográfica, como así la pertenencia sectorial social, económica y cultural de los diferentes beneficiarios. Este criterio adquiere particular importancia cuando se observan los indicadores de Propiedad Industrial de los países en desarrollo: ellos son la prueba de que en general, son más las solicitudes que hacen -en éstos países en desarrollo- los solicitantes de países desarrollados, que las que realizan los nacionales de dichos países en desarrollo.   Esto no resulta menor.   Me obliga a pensar si realmente el sistema de Propiedad Industrial está concebido para garantizar la adecuada distribución del otorgamiento de derechos, o si realmente en la práctica son los solicitantes de países desarrollados los que ganan espacio imaginario en el mapa de los derechos monopólicos. Si a eso le sumo la pregunta de cuántos de nuestras personas nacionales (de los países en desarrollo) obtienen derechos de PI en los países desarrollados, la situación habla por sí sola.   Entiéndase: en nuestros países en desarrollo, son más las patentes -por decir una figura- obtenidas por extranjeros, que las patentes obtenidas por nuestros nacionales.

Estos datos, asimismo, se traducen en indicadores, que por cierto hacen a la calificación país.   A más registros, mejor será el indicador.   Pero paradójicamente nuestros registros, los de los países en desarrollo, están formados por un número desproporcionado de títulos otorgados a extranjeros en relación a los otorgados a nacionales.

La inadecuada gestión pública, exalta este universo de desigualdades, nos distancia, acrecienta la brecha entre los objetivos y sueños de desarrollo social, económico y cultural, y nuestra capacidad de alcanzarlos.

Esta Gestión Pública de la PI, se encuentra ligada también a la Gestión Educativa de PI, puesto que ambas convergen en la posibilidad no solo de hacer conocer la PI al mayor número de potenciales beneficiarios posibles, sino también en la posibilidad de redefinir los procesos de transferencia de conocimiento hacia procesos de generación común de conocimiento.   Cuanto más transversalidad demos a la PI, más retroalimentación obtendremos para dar insumo a futuras leyes, las que estarán así en mejores condiciones de responder a las necesidades de sus destinatarios (ámbito de aplicación personal de las normas).

EDUCACION, ACADEMIA Y PROPIEDAD INTELECTUAL.- En materia de Gestión Educativa de la PI, adquieren particular importancia no solo la creación de Programas de Propiedad Intelectual en la currícula formativa del Diseño Industrial, Gráfico u otras especialidades, sino también la Gestión adecuada de la PI en las producciones intelectuales universitarias.   Demás está decir que los reglamentos de propiedad intelectual de las universidades no siempre organizan adecuadamente el camino para la obtención de derechos, su distribución en casos de cotitularidad, las licencias a una parte u otra, o el financiamiento de los registros.   En el marco de la incertidumbre, muchas veces el camino pasa por no registrar, lo que simplemente empeora las cosas salvo que realmente exista una decisión argumentada, institucional o personal de los creadores, de no hacer el registro y poner la creación en dominio público.

En su caso, a veces me inclino por pensar en modelos de licencias sociales, más que en la liberación de derechos mediante el no registro.   Las licencias sociales permiten otorgar autorizaciones de uso sujetas a ciertas reglas de juego: desde feed back de información, hasta limitaciones a ciertos usos lucrativos, por decir algunas.

Con igual encuadre, muchas veces son las acciones de Extensión Universitaria las que permiten la transferencia y generación de conocimiento en materia de PI, en el marco de proyectos Universidad-Estado-Empresa (UEE).     Resalto esto, porque son habituales los esfuerzos humanos y materiales circulados en ese triángulo con destino al desarrollo de nuevos productos innovadores con el apoyo económico del Estado y el apoyo técnico de las Universidades.   Pero también son habituales a) la falta de información tecnológica vinculada al estado local y global de derechos de Propiedad Industrial referidos al tipo de producto que pretendemos desarrollar (pues en general no se evalúa la información de los registros de Patentes y modelos industriales, sino solamente la información comercial que se obtiene en ferias o revistas del sector) y b) la falta de protección del producto desarrollado en tiempo y forma (pues muchas veces se realizan actos que violan la novedad exigida para solicitar derechos de Propiedad Industrial perdiéndose con ello el derecho de registrar). Ello hace que se invierta dinero en desarrollar un producto que es demasiado parecido a un producto ya patentado, que el producto obtenido no pueda patentarse, que terceros titulares de derecho entiendan que le producto viola esos derechos, que el producto desarrollado no se patente por negligencia o, en fin, sencillamente que el dinero invertido lo sea sobre incertidumbres y no sobre certezas.

EMPRESA Y PROPIEDAD INTELECTUAL.– Desde la Gestión Empresaria de PI, probablemente el tema principal, además de difundir la PI, pase por garantizar un adecuado equilibrio entre los costos de producción, los costos de registro de PI (no solo las tasas sino los standards de honorarios profesionales de agentes de propiedad industrial), y los costos de acciones legales destinadas a garantizar el goce de esos derechos de PI en los mercados de interés (medidas cautelares, acciones por violación de derechos de Propiedad Industrial o Autoral, etc..).

Algo así como entender que si pensamos en Diseño para exportación, solo estaremos andando sobre la senda de la seguridad jurídica si tenemos los derechos de Propiedad Intelectual protegidos no solo en el país de orígen de la producción, sino sobre todo, en los países de los mercados de destino.   Pensemos en esto: si quiero fabricar en México y vender en EEUU, necesito tener derechos de PI protegidos en EEUU.   Sin esos derechos no tendré facultades para prohibir a terceros no autorizados fabricar o comercializar productos iguales a los míos y, sobre todas las cosas, no podré dar a quien quiera ser distribuidor de mis productos en EEUU facultades de impedir que otros vendan el mismo producto.

Ello debe ser considerado seriamente a la hora de promover el Diseño en ferias internacionales.   Sin esta cura de PI (que no es sino una expresión de la gestión de PI) nuestros diseños pueden pasar a dominio público en esos países, y caerse definitivamente la posibilidad de otorgar licencias exclusivas de distribución e incluso fabricación a los interesados en tener mi producto y mi know How. ¿Quién va a comprarme algo que puede fabricar libremente y a menor precio en China para luego vender, también libremente, en un país determinado en donde yo no tengo derechos exclusivos?

OBSERVANDO A NUESTRAS NACIONES.- Podemos ampliar el análisis a otras variables, como los derechos de tercera generación, el rol social de la propiedad intelectual, o el aprovechamiento de las licencias para desarrollar estrategias comerciales complementarias.   Esos temas quedarán para una futura nota, pero los dejaré pensando en algo ¿Creen Uds. que por cada creación potencialmente registrable existe un registro de PI efectivamente realizado? ¿Creen Uds. que no podríamos aumentar los indicadores de PI de México si realizáramos un seguimiento más profundo de los procesos de innovación para garantizar la traducción de sus resultados en datos estadísticos? ¿Creen finalmente Uds. que el resguardo de esos derechos en el país y el exterior no sería un factor seductor para obtener contraprestaciones económicas que ingresen divisas a México?.   A pensar, a reflexionar y a compartir. Eso haremos desde aquí acompañándolos en la distancia.

Buenos Aires, Agosto de 2010.

Algunos Links de Interés:

http://partidopirata.com.ar/2012/05/24/algunos-mapas-para-entender-de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-derecho-de-autor-y-patentes/

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